HOME BY NOW – BOMBAY BICYCLE CLUB

2013 – Island Records – 4:35

Soy invisible. Irrelevante. Forma parte del plan. Soy mujer. Mediana edad. Ni gorda ni flaca. Camarera. Por eso los ejecutivos que se alojan en este hotel no notan que existo.

Escucho sus conversaciones. Son como monos, gritan sus teléfonos y sus mails en la cafetería vacía. Total, solo está la camarera. Me lanzan con desgana sus visas de empresa. A más poder, menos cuidado, y más daño quiero hacerles. A uno, alto, guapo, delgado, que gritaba a los cuatro vientos los datos del contrato que estaba firmando con un cliente y me decía “gracias, bonita” cada vez que me acercaba a su mesa, le sorprendería mucho cuando su cliente firmó un contrato a la baja con su competencia. Alguien les chivó los precios de su oferta. No lo volví a ver. Supongo que lo despidieron. Con la american de otro compré en Victoria´s Secret. Me pasé días imaginando las explicaciones que tuvo que dar.

Yo era como ellos. Me gustaba el ruido de mis tacones y mi maleta cabin bag en los mármoles de los lobbies de los hoteles. Me sentaba en las cafeterías a cerrar negocios de millones. Llegaba borracha de las cenas de negocios. Hasta que me di cuenta de que me aburría. Muchísimo, me aburría muchísimo. Ahora mi vida es mucho más intensa. Siempre hay un motivo: eres demasiado joven para tener un puesto de tanta responsabilidad. Eres demasiado guapo, seguro que te has tirado a alguna jefa. Eres demasiado torpe. Engañas a tu mujer. No prestas atención a tus hijos. Aceptas a personas que no conoces en tus redes sociales. No dejas propina o dejas demasiada.

Los drogo cuando se toman la primera copa antes de una cena importante, para que pierdan los papeles. También cuando vuelven y se toman la última en el bar, intentando dar a la conversación un giro picante. Me gusta pensar que por la mañana se levantan con la cabeza embotada y se pierden la primera reunión de la mañana. Después me voy a mi casa, con mis hijos, con mi marido, que todavía no entiende por qué dejé un puesto muy bien pagado para trabajar de camarera, pero que está contentísimo porque hacemos el amor casi todas las noches.